Marcela Gutiérrez-Graudiņšn, incansable defensora de los océanos
La activista ha trabajado para impulsar cambios a favor del medio ambiente en California y en otras partes de Estados Unidos
Por Huella Zero
Marcela Gutiérrez-Graudiņšn es originaria de Tijuana, Baja California, y desde hace más de 15 años lucha por la justicia ambiental incentivando a la comunidad latina radicada en Estados Unidos a contribuir con la conservación de las costas y los océanos.
Al percatarse de la majestuosidad del mar y de cómo, en menos de un siglo, la explotación desmedida de sus recursos y la contaminación de sus aguas lo están dañando e incluso convirtiendo en una amenaza para nuestra existencia, Marcela Gutiérrez-Graudiņš decidió fundar una organización civil destinada a proteger las aguas que cubren cerca del 70% del planeta, así como sus ecosistemas y las múltiples especies que habitan el fondo marino
De esta manera, en 2011 nació Azul, una organización que logró integrar en su proyecto de conservación oceánica a un sector de la comunidad latina anteriormente desvinculado de estas campañas.
Marcela Gutiérrez-Graudiņšn, incansable defensora de los océanos/Cortesía: Huella Zero
Aunque estudió negocios internacionales, Marce —como suele ser conocida entre la comunidad defensora de los océanos— trabajó durante un periodo en el ámbito de la pesca y la acuacultura, lo que le permitió percatarse de la sobreexplotación de especies marinas y su impacto en los ecosistemas.
Además, identificó otro factor que amenaza la vida en los océanos: la contaminación causada por la extracción petrolera y los plásticos arrojados indiscriminadamente en vertederos que finalmente llegan al mar.
Consciente de la gravedad de la situación, su primer paso en defensa de la vida marina fue trabajar en una organización sin fines de lucro con sede en San Diego, California, donde adquirió las bases para posteriormente fundar una propia.
“Cuando empezamos nadie nos conocía, así que donde había una feria o un evento llegaba con mi mesita y mis materiales. Hablaba con la gente y recababa información. Teníamos una página de internet básica, y como éramos los únicos que hablábamos español nos empezaron a invitar a escuelas e iglesias, a grupos de zumba, para platicar del medio ambiente y la protección de los océanos”, rememora la fundadora y actual directora ejecutiva de Azul.
Iniciativas en defensa del mar
Durante los tres lustros que Azul lleva operando, su determinación por proteger los océanos y sus habitantes ha resultado en numerosos avances, destacando especialmente tres grandes logros.
Después de alertar sobre la indiscriminada caza de tiburones para obtener sus aletas destinadas al comercio, el trabajo de Marcela Gutiérrez contribuyó a que, en 2011, Jerry Brown, exgobernador de California, firmara una ley que prohíbe la venta y posesión de aletas de tiburón
Tres años después, la presión ejercida por Azul para poner fin a los bloqueos de acceso a la playa por parte de dueños de propiedades cercanas al mar contribuyó a que Brown firmara otra ley para garantizar el libre acceso público.
Después, en 2016, la solicitud para eliminar las bolsas de plástico argumentando que terminaban en el océano contribuyó a decretar su prohibición en el estado.
“El océano es algo que es apartidista y a la gente de todas las posiciones políticas les interesa. Existe un apoyo muy fuerte para proteger a nuestras riquezas oceánicas en contra de la extracción de mineral, de la extracción de petróleo y de la extracción de recursos naturales",